lunes, 14 de julio de 2008
Despedida estival
Espero no olvidarme de meter en la maleta la inspiración, y que estos días sean fructíferos también en el terreno de la escritura para seguir colgando entradas en el blog.
Dejo esto por aqui a modo de despedida.
No necesito horas para escribir un poema,
pues me vale con mirarte solo un instante
para que acudan a mi mente frases bellas.
No necesito emborronar folios enteros,
pues solo con verte pasar es suficiente
para escribir de forma clara y sincera
las palabras más hermosas.
¡Cuantas veces quedé en blanco,
y cuantas, tras pensar en ti,
escribí las más bellas poesías!
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Disfrutad del verano y pasadlo bién!
Nos vemos!
Fígaro
martes, 8 de julio de 2008
Placeres
ninguna de tus sonrisas, de tus besos,
de tus caricias…siquiera ninguna de tus palabras
ni por los mayores placeres eternos.
Pues para mi son todos esos,
y ya los tengo…
viernes, 4 de julio de 2008
Quién pudiera
de la Calle Alcalá o la Plaza Mayor
para verte pasar
en uno de tus paseos
Quién pudiera se abuelo
para verte, sentada
en la plaza, tomando el sol
una cálida mañana de invierno
Quién pudiera ser el viento
que acaricia tu piel
y desordena tu pelo.
¡Quién pudiera ser el aire que respiras
para colarme en ti
a través de tu aliento!
miércoles, 2 de julio de 2008
Tierra quemada
Al este la tierra esta quemada.
Hoy en el oeste ha habido un atentado;
mañana en este habrá una incursión.
Hoy en el oeste ha muerto un soldado;
mañana en el este morirán niños.
En el oeste está el Estado de Dios.
En el este no hay nadie,
los tanques matan a nadie,
los soldados disparan a nadie.
Un cerco oprime a nadie.
Un muro separa a la gente de nadie,
mucho más grande que aquel
que tanto criticaron.
Al oeste hay gente, y vida.
Al este no hay nadie,
solo tierra quemada.
Fígaro
sábado, 28 de junio de 2008
¿Qué es eso que llevo dentro?
¿Qué es eso que llevo dentro,
que al estar con ella aumenta
el plañir de mi pecho,
y con el paso del tiempo
no se va sino incrementa?
¿Qué es eso que en el momento
que pasas cerca,
mi corazón refrena,
y cada vez que te veo
enciende en mi una hoguera?
¿Qué es eso que yo siento
cuando, sentada en la acera
y un libro sobre las piernas,
veo tu rubio cabello
bailar al son del viento
¿Qué puede ser eso
que me deja noches en vela?
Cambiaria un reino entero,
un arca de riquezas llena,
por el premio de tus labios…¡Un beso!
¿Eres tú, sentir eterno,
quien pensamientos desordena,
y tras el anochecer sincero,
mi profundo dolor airea,
el que ha llamado a mi puerta?
“Si, soy yo, ser incorpóreo
esperanza del poeta,
indómita esencia.
De ti estoy ya muy dentro…
¡y la he elegido a ella!”
Fígaro
miércoles, 25 de junio de 2008
Mediterraneo - Serrat
MEDITERRANEO
Quizá porque mi niñez
sigue jugando en tu playa,
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor,
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya,
y amontonado en tu arena
guardo amor, juegos y penas.
Yo, que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno,
que han vertido en ti cien pueblos
de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.
A fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino…
Soy cantor, soy embustero,
me gusta el juego y el vino,
tengo alma de marinero…
¿Que le voy a hacer si yo
nací en el mediterráneo?
Y te acercas, y te vas
después de besar mi aldea.
Jugando con la marea
te vas, pensando en volver.
Eres como una mujer
perfumadita e brea.
Que se añora y que se quiere,
Que se conoce y se teme.
Ay…si un día para mí mal
viene a buscarme la parca,
empujad mi barca al mar
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo…
En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte.
quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista…
Cerca del mar.
Porque yo, nací en el mediterráneo.
Joan Manuel Serrat
domingo, 22 de junio de 2008
He visto como le mirabas...
En tus pupilas ardía
el mismo fuego que mientras
por dentro me consumía.
Igual de vivo que cuando
te observe aquel primer día.
Mientras con dulces sonrisas
sus frases correspondías,
tuve que apartar la vista,
mi pecho se retorcía.
No puedo seguir así,
con esta lenta agonía.
Dar al corazón entender
que tu mirada no es mía,
apartar de ti la vista,
y volver a la alegría.
Que ese fuego no arde en ti
cuando a los ojos me miras.
Fígaro.